19·03 ~ Día 241 | Parvulario
Hace ya, o solo, 3 días que me di la vuelta y comencé a andar rumbo a casa. Tú me pediste que siguiera caminando junto a ti, pero sin darte de nuevo la mano, sin apenas tocarte jamás. Entonces preferí no verte más, y así fue. Giré y no he vuelto la cabeza ni un instante. No quiero saber por dónde seguiste recorriendo, ni cómo, ni con quién. Solo pienso en cómo fue nuestro periplo compartido.
Tengo la sensación de que nunca me quisiste. De que te has quitado un gran peso de encima. De que no te hacía feliz. De que no fuiste sincero conmigo. De que fui tu juguete sin tú saber que estabas jugando. De que jamás me echarás de menos, porque, realmente, jamás viviste la sana certeza de que me tenías. Ahora entiendo tus quejidos, tus incansables dudas sobre este difunto proyecto. Para ti era caminar hacia el barranco. Para mí era volar en las caricias de las nubes.
A veces me arrepiento de haber sido tan dichoso a tu lado. De haber sentido lo que sentí teniéndote a ti de acompañante. Me gustaría haberlo compartido con alguien que de verdad hubiera estado sintiendo lo mismo que yo.
Qué fácil te ha sido pegar carpetazo, ¿verdad? Lo que pensaba mi lotería se volvió el más hilarante timo. Todo te entregué y sin nada me dejas. Te vas orondo de mí y vacío me clavas en tu más honda ciénaga como vieja estaca astillada, reliquia del pasado en tu nueva edad de hierro.
Eres propietario de cada una de las piezas de mi puzzle, y con ellas me bailas cada día mío. Sin que nadie te diera permiso, quemaste mis quehaceres con tu mirada de zorro caprichoso, maldito egoísta, usurpador de personalidades prematuras, y ahora solo me queda bajar la cabeza con cada paso, vencido, intentando no encontrarte en las baldosas que piso. Solo me queda entender mi derrota. Clavar mi rodilla y esperar tu siguiente hostia, en las mejillas de mi pobre alma ya asustada.... y seguir recordándote.
Gracias por enseñarme que la vida es maravillosa por gente como yo.
Feliz mediocridad.
Más de mí en donnormal @ hotmail . com
